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In Love with the Oceans

A medida que se acerca el Día Mundial de los Océanos, reflexionamos sobre la importancia que los océanos tienen para nuestras vidas. Muchos llamaron a este año el “gran año de los océanos”, y aunque muchos de los hitos y conferencias que lo hicieron posible han sido pospuestas, nos gustaría dedicar un momento a pensar en la influencia que tienen nuestros mares y océanos sobre las personas y sobre el equilibrio del planeta. 

Para el Día Mundial de los Océanos, queremos compartir cuatro razones por las que estamos enamorados del océano: salud, conexión, exploración y evolución.

Salud: La investigación científica desempeñará un papel fundamental para descubrir la vacuna para COVID-19, pero todo ese proceso científico que nos ayuda a establecer nuevos medicamentos y vacunas depende, en parte, del océano. Una herramienta muy básica que usamos para desarrollar todos los medicamentos es una proteína simple que actúa como interruptor de la luz para descubrir si los experimentos moleculares son efectivos. Específicamente, la Proteína Verde Fluorescente proviene originalmente de una medusa hydrozoa llamada Aequorea victoria y ahora ayuda a millones de científicos a evaluar la transferencia y la expresión génica exitosa que es fundamental para el desarrollo de vacunas.

Además, se cree que el océano es la próxima frontera para la medicina. Si bien los años anteriores se centraron en criaturas que viven en aguas tropicales poco profundas, nuevos estudios están investigando los increíbles organismos de las profundidades marinas que se han adaptado a un ambiente frío y altamente presurizado. Los científicos esperan que las adaptaciones encontradas en esta vida extrema nos permitan llegar a nuevos descubrimientos y curas para algunas de las principales causas de muerte en el mundo como el cáncer o las enfermedades cardíacas.

Exploración: toda esa medicina, a partir de solo una fracción de la diversidad de vida presente en el océano. Los científicos aún están investigando otras áreas del océano para descubrir una nueva vida (porque todavía no conocemos toda la vida que contiene). Por lo que se ha descubierto, sabemos que el 90% del espacio habitable en la tierra está en el océano y es un 30% más diverso filogenéticamente que la vida en tierra. Estamos perdiendo esa diversidad a un ritmo récord.

El océano también representa una de las últimas fronteras inexploradas del planeta. Sabemos más sobre la superficie de la luna y las estructuras de estrellas distantes que sobre nuestro propio fondo marino. Esta es una de las razones por las cuales el Decálogo de las Naciones Unidas para el Océano y los Cinco Puntos Críticos del Pacto Mundial para el océano se centran en el mapeo del océano global. Al hacerlo, teniendo en cuenta las relaciones saludables con el medio ambiente, podemos encontrar nuevos recursos que permitirán mantener a una población en crecimiento mientras, durante el proceso,  resolvemos los principales desafíos climáticos.

Conexión: El océano nos proporciona un lugar para conectarnos con nuestro origen, y no solo nos damos cuenta de que todos los humanos evolucionaron de un ancestro común, sino que toda la vida misma está conectada por un ancestro común a través de nuestros océanos. Aún más, el océano conecta físicamente continentes y culturas en todo el mundo. Es la gran via para las transacciones y el comercio, el lugar donde los animales salvajes hacen algunos de los viajes más largos que conocemos en el planeta.

Nos conecta a todos y entendemos la importancia de protegerlo. Por ello, a través de nuestro programa Wave of Change, trabajamos para mejorar la salud de los océanos que rodean nuestros hoteles.

Evolución: es realmente increíble que sepamos tan poco sobre el lugar donde la vida es más antigua en el planeta. La vida comenzó a alimentarse de la energía química de la Tierra de los respiraderos hidrotermales en el fondo del océano. Las primeras formas de vida llegaron como organismos unicelulares hace más de 4 mil millones de años, no más complejos que las bacterias. Sin embargo, a través de la increíble evolución que se originó en el océano, la vida se ha convertido en la increíble diversidad y complejidad que vemos hoy.

En el océano, la vida sigue siendo la más diversa y extrema. Esta vida extrema ha inspirado soluciones de biomimética en ingeniería que crean, por ejemplo, hélices y turbinas eólicas más eficientes modeladas a partir de aletas de ballena y película antimicrobiana que se modela a sí misma a partir de piel de tiburón.

En Iberostar, nuestro movimiento Wave of Change sigue sin cesar sus esfuerzos  para proteger los hermosos océanos que rodean nuestros hoteles, incluso en este momento de crisis.

Para nosotros, este es un tema muy personal. El océano ofrece una gran cantidad de servicios ecosistémicos que vale la pena proteger. Los océanos son una de las últimas fronteras inexploradas del planeta, y nuestro trabajo es protegerlo.

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