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Compensaciones de Carbono Basadas en la Naturaleza:
Cómo Iberostar planea compensar su huella de carbono protegiendo la naturaleza

Estableciendo el contexto global

En Iberostar creemos firmemente en el desarrollo de una estrategia clara y transparente para que nuestro negocio y el sector alcancen la neutralidad de carbono frente a los impactos previstos del cambio climático. Actualmente, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) procedentes de fuentes antropogénicas están aumentando a un ritmo acelerado (1). En nuestro propio negocio, estamos siendo testigos del calentamiento global y del aumento de la temperatura en los océanos, así como, los eventos climáticos extremos que provocan inundaciones y erosión costera. Esta situación plantea numerosos desafíos para los sistemas naturales, las comunidades y las empresas (2).

A nivel mundial, la comunidad científica ha identificado que evitar estos impactos negativos, sólo es posible con esfuerzos globales para reducir drásticamente las emisiones de GEI para 2030 y eliminar grandes reservas de CO2 de la atmósfera para 2050 (3). Con el tiempo, las emisiones totales de gases de efecto invernadero a la atmósfera determinarán la gravedad de los impactos en los sistemas naturales y humanos. En ese sentido, es hora de que las organizaciones y el sector privado en general actúen y asuman la responsabilidad de descarbonizar sus industrias.

Recientemente, han aumentado las inversiones del sector privado para mejorar la capacidad de mitigación y adaptación al cambio climático. Sin embargo, esas inversiones se han centrado principalmente en los mercados de compensación externos, a menudo invirtiendo en proyectos que evitan las emisiones de carbono a la atmósfera o invirtiendo en la protección o la restauración de la naturaleza fuera del ámbito de las operaciones comerciales (4). Aquí presentamos nuestra estrategia sobre la forma en que planeamos compensar nuestra huella de carbono (como un componente de nuestra estrategia para lograr la neutralidad del carbono para 2030) mediante la protección de la naturaleza en nuestros destinos turísticos.

El Movimiento Wave of Change de Grupo Iberostar

Wave of Change es el movimiento pionero de turismo responsable del Grupo Iberostar, nuestro compromiso con los océanos está basado a través de nuestros cinco compromisos a largo plazo:

  1. Las operaciones de Iberostar estarán libres de plástico de un solo uso a finales de 2020, libres de residuos enviados a vertederos para 2025 y neutrales en emisiones de carbono para 2030.
  2. El consumo de pescado y mariscos en Iberostar será 100% de fuentes responsables para 2025.
  3. Iberostar invertirá en la salud de los ecosistemas en torno a todos sus hoteles comprometiéndose a haberla mejorado en 2030, aumentando la calidad turística de los destinos.
  4. El 90% de los clientes alojados en Iberostar conocerán el movimiento Wave of Change para 2023 y este supondrá uno de los principales factores para que el 60% de los clientes escojan Iberostar en 2025.
  5. El doble de hoteles que Iberostar tenga en portafolio habrán adoptado la certificación de turismo responsable propia de Iberostar o de socios verificados para 2030.

Creemos que, con estos objetivos, jugamos un papel principal en la transición hacia un turismo responsable. Para ello, es necesario crear resiliencia en nuestros sistemas naturales, vinculando las relaciones saludables entre las personas y la naturaleza, así como, proporcionando hojas de ruta para las empresas enfocadas en soluciones basadas en la naturaleza, una economía circular y cadenas de suministro responsables.

A medida que nos proponemos mejorar la salud de los ecosistemas locales y lograr la neutralidad del carbono, consideramos el potencial de la naturaleza como solución, en particular de los ecosistemas marinos y costeros que almacenan cantidades importantes de carbono, conocido como carbono azul (5).

La estrategia del Grupo Iberostar para la neutralidad del carbono mediante la protección de la naturaleza

Mientras trabajamos para aumentar nuestra eficiencia operativa, eliminar los residuos como un concepto en nuestras operaciones, y cambiar hacia la implementación de energías renovables, entendemos que todavía tendremos una huella de carbono para el 2030. En este sentido, nos comprometemos a lograr la neutralidad del carbono para 2030 compensando al menos el 75% de nuestras emisiones mediante la protección o la restauración de los ecosistemas en los que operamos. Las compensaciones restantes se lograrán a través de otras formas de créditos de carbono.

Reconocemos que el mundo necesita rápidamente reducir emisiones de gases de efecto invernadero, lo anterior enfocado en alcanzar los objetivos de estabilización de la temperatura establecido en el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático (6). Para ello, el Grupo Iberostar con presencia en 34 países, ha estado adelantando la reducción de emisiones a través del cambio de energías derivadas de los combustibles fósiles a energías alternativas en sus actividades directas (alcance 1), además de la transferencia a energías renovables aplicando la eficiencia energética en todas sus operaciones globales (alcance 2). Iberostar reconoce que las emisiones indirectas derivadas de los productos y servicios adquiridos por el Grupo (alcance 3) tienen un impacto sustancial y trabajará en 2021 para definir sus emisiones de alcance 3 y sus compensaciones previstas. Se proporcionará una enmienda a esta declaración con el lanzamiento de la definición de Iberostar para las emisiones de alcance 3.

Para dar un contexto cuantitativo de la situación actual de Iberostar, la huella total de carbono en 2019 fue de 230.000 toneladas métricas (t) de GEI para las emisiones de alcance 1 y 2. Esperamos que nuestra huella de carbono total sea diferente en 2030. Aumentará con la expansión del negocio. También disminuirá a partir de nuestra estrategia de una economía circular para aumentar nuestra eficiencia energética en las operaciones globales junto con un cambio hacia las energías renovables. Sin embargo, si utilizamos esta huella actual para estimar el alcance de esta iniciativa, calculamos que el 75% de nuestra huella en 2019 será de 172.500 toneladas métricas.

Esto indica que Iberostar podría estar protegiendo aproximadamente 138,379 acres de bosque de manglar en las zonas costeras tropicales equivalentes a 560.000 mangles o 2.240.000 árboles terrestres capaces de secuestrar 172.500 toneladas métricas de CO2 (7, 8, 9). Para el contexto de escala, está reducción podría significar la eliminación de emisiones generadas por 28.750 personas por año que en promedio emiten 6 toneladas de CO2, o la eliminación de emisiones generadas por 37.268 vehículos de pasajeros conducidos durante un año equivalentes a 19.410.375 galones de combustibles fósiles consumidos (10,11).

Esta estrategia es uno de los pilares del movimiento Wave of Change. Como tal, está conectada con nuestros objetivos para restaurar la calidad del agua y promover la salud de los ecosistemas en nuestros destinos. Una economía del océano debe aplicar soluciones integradas que se basen en evidencias científicas sólidas, asociaciones de amplio alcance entre el sector privado y el público, y la estrecha participación de las comunidades locales, el mundo académico y las entidades gubernamentales. Para lograr una economía del océano dentro de Iberostar, presentamos estos cuatro objetivos generales para nuestro programa compensaciones de carbono azul basadas en la naturaleza:

  1. Implementar programas de protección y restauración de ecosistemas, compensando al menos el 75% del CO2 emitido por las operaciones de Iberostar para 2030.
  2. Utilizar los almacenes de carbono azul de la naturaleza como fuente adicional para procesar el exceso de nutrientes después del tratamiento, en las propiedades seleccionadas en las que el Grupo Iberostar tiene sus propias instalaciones para el tratamiento de aguas residuales.
  3. Curar los destinos añadiendo al menos un 25% más de espacio verde (vegetación) en áreas cercanas a los hoteles seleccionados de Iberostar, con la intención de proteger espacios naturales en los destinos.
  4. Generar una sólida actividad de divulgación para que los clientes, empleados y aliados del Grupo Iberostar experimenten la conexión con los océanos y el compromiso con la salud costera a través del movimiento Wave of Change.

Marco para el desarrollo de la estrategia

Nos proponemos describir en detalle el marco estratégico de cómo pretendemos lograr nuestra compensación de carbono, apoyándonos en soluciones basadas en la naturaleza (considerando sus múltiples beneficios). Sabemos que el 80% de las operaciones de Iberostar están situadas a lo largo de la costa, donde los ecosistemas marinos y costeros desempeñan un papel esencial en el bienestar humano y en nuestro negocio (12). Estos ecosistemas costeros proporcionan protección de las costas de los daños causados por fenómenos naturales como las tormentas, los huracanes y la erosión costera, la regulación del ciclo de nutrientes y la calidad del agua, la generación de recursos y productos, así como la proporción de los medios de vida de la sociedad. Además, ecosistemas como los manglares, las praderas de pastos marinos y las marismas son fundamentales para la captura de carbono orgánico (13), lo que los convierte en ecosistemas prioritarios para la protección y la restauración. Los ecosistemas costeros resilientes son esenciales para la rentabilidad del turismo costero. La protección y la gestión de estos ecosistemas asegurarán la salud de las costas y el atractivo turístico que poseen gracias a su belleza natural. Además, de proteger el futuro de la infraestructura costera y los servicios ecosistémicos que proporcionan a la población mundial.

Las contribuciones de los ecosistemas de las regiones del Mediterráneo y del Atlántico oriental se planificarán con la estrategia de Iberostar para la salud costera. Sin embargo, dada la eficiencia de los ecosistemas carbono azul como los manglares y su representación en regiones como el Caribe, este anuncio se centra en las iniciativas para acelerar la protección y la restauración de los manglares. Precisamente, la protección y restauración de los manglares ha sido identificada como una solución clave para enfrentar el cambio climático dada su gran importancia ecológica y su capacidad para capturar carbono con una eficiencia hasta 10 veces mayor que la de los bosques terrestres, gracias a la capacidad de almacenar en los suelos y retardar la descomposición de la materia orgánica, lo que conduce a la acumulación de grandes cantidades de carbono (14, 5). Iberostar reconoce además la importancia de las praderas de pastos marinos en el almacenamiento y la captura de carbono (15), y detallará su estrategia para la protección o la restauración de los ecosistemas predominantes en el Mediterráneo (16) con su hoja de ruta general para la salud costera que se pondrá en marcha en 2021.

De acuerdo con el World Mangrove Atlas, los manglares se distribuyen ampliamente en las zonas tropicales y subtropicales del mundo, las superficies que ocupan son consideradas de elevada importancia ecológica y constituyen un sistema de transición entre el medio terrestre y marino (17). El 64% de todos los manglares del mundo se encuentra en 10 países y el 42% se encuentra concentrado en tan sólo cuatro países: Indonesia, Brasil, Australia y México (18).

En la región del Caribe, zona en la que se concentra aproximadamente la mitad de las operaciones del Grupo Iberostar, los manglares están bien desarrollados a lo largo de las costas de países como México, Cuba, Brasil, Jamaica y República Dominicana, y constituyen una de las reservas más grandes de carbono de los trópicos. En ese sentido, nuestro enfoque inicial para esta región incluye el compromiso de proteger y restaurar los manglares, para lograr la máxima absorción y secuestro de carbono, de modo que logremos el equilibrio neto de las emisiones mundiales.

Aquí presentamos nuestro enfoque basado en un análisis espacial del paisaje dentro de las propiedades de Iberostar y en las zonas cercanas. Se trata de evaluar las necesidades de protección o restauración, para lograr los cuatro objetivos de este anuncio. Pretendemos utilizar un factor de ponderación basado en los recursos naturales y su potencial para capturar y reducir las emisiones de carbono para cada sitio de operación. De esta forma, podremos establecer la capacidad que tiene cada país o región para compensar las emisiones totales. Una vez calculadas las emisiones globales de Iberostar para los alcances (1, 2 y las que se determinarán para el alcance 3), podremos utilizar el factor de ponderación para distribuir la huella de carbono global. Por ejemplo, la cantidad de compensación de carbono que esperamos implementar en países con mayor presencia de manglares (México, Cuba, Brasil, Jamaica, República Dominicana) o contribución de pastos marinos (Atlántico oriental y Mediterráneo) servirá para compensar la aportación de otros hoteles urbanos y de ciudad en la compensación global de emisiones.

Para nuestro primer objetivo (compensar el 75% de nuestra huella de carbono en 2030) y nuestro tercer objetivo (curar nuestros destinos), planeamos implementar programas multinacionales de protección y/o restauración de ecosistemas enfocados dentro y fuera de los complejos de Iberostar. Esto incluye proyectos en sitios prioritarios en la región de Bávaro en la República Dominicana, la Península de Yucatán en México, la Costa Norte en Jamaica, el Norte del Archipiélago de Cuba y la Costa de Baiano en Brasil. Además, tenemos previsto ampliar los esfuerzos de conservación en otros continentes (Europa y África) y regiones prioritarias como las Islas Baleares y el Golfo de Cádiz en España y las extensas costas del Mediterráneo donde tenemos operaciones importantes. Adicionalmente, se dará prioridad a la selección de lugares para la protección o la restauración sobre la base de la ecología de las especies locales y las condiciones ambientales de los lugares (19).

Nuestra meta es asegurar un camino de transformación sostenible de la conservación y restauración de los ecosistemas carbono azul y bosques terrestres (carbono verde) mediante la evaluación de los beneficios y los costos de su protección (5). Se espera que la relación costo-beneficio sea alta teniendo en cuenta los beneficios netos económicos y ecológicos, por ejemplo, cada dólar invertido en la conservación de los manglares y la restauración genera un beneficio de 3 dólares. Cabe mencionar que específicamente la protección de los manglares en términos de rendimiento costo-beneficio es más eficiente que la restauración, debido a los costos de ejecución de está herramienta determinada por las tasas de supervivencia y por el proceso de secuestro de carbono a lo largo del tiempo (20).

Para nuestro segundo objetivo de aumentar la filtración de nutrientes de los hoteles en los que hemos construido nuestras propias instalaciones de tratamiento de aguas residuales, proponemos aumentar la superficie total (acres) de manglar u otro tipo de ecosistema carbono azul. Por ejemplo, en la República Dominicana, aumentaremos la cobertura de manglares dentro del complejo de Bávaro, concentrados en las regiones donde se encuentran nuestras instalaciones de tratamiento de aguas residuales.

Para nuestro cuarto objetivo de tener el mayor volumen de programas de divulgación para nuestros clientes en iniciativas en torno a la salud costera, nos comprometemos a aumentar la comunicación entre los clientes de Iberostar, los empleados, la comunidad local y el público en general. Evaluaremos el trabajo de colaboración con las organizaciones asociadas y la capacidad interna de Iberostar para establecer redes de acción a nivel de destino.

Para seguir este progreso, y de acuerdo con nuestros valores de transparencia y presentación de informes, prepararemos un análisis detallado de los progresos anuales, que se vinculará a nuestra hoja de ruta tanto para la Economía Circular como para la Salud Costera.

Según el Banco Mundial se tiene previsto atribuir un valor a las emisiones de CO2, con el objetivo de que las empresas puedan planear sus inversiones en bonos de carbono impulsando proyectos externos para reducir emisiones (21). Proponemos que los motivos del sector turismo para actuar ahora no están necesariamente impulsados por indicadores netamente económicos o a través de mecanismos externos para la eliminación de emisiones. Nuestra convicción radica en un conjunto de motivos amplios y biológicamente alineados que tienen múltiples beneficios. Esto habla fundamentalmente de las direcciones de los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, es decir, de las principales estrategias para que grandes empresas adopten prácticas similares frente al cambio climático motivados por la inversión en la protección de la naturaleza mediante la conservación del destino con soluciones basadas en la naturaleza.

Referencias

 

  1. 2018. Intergovernmental Panel on Climate Change, Global Warming of 1.5°C: An IPCC Special Report on the Impacts of Global Warming of 1.5°C above Pre-Industrial Levels and Related Global GHG Emission Pathways, in the Context of Strengthening the Global Response to the Threat of Climate Change, edited by J. B. R. Matthews. Geneva: World Meteorological Organization.
  2. Sumaila, U.R., T.C. Tai, V. Lam, W. Cheung, M. Bailey, A.M. Cisneros- Montemayor, O.L. Chen, et al. 2019. “Benefits of the Paris Agreement to Ocean Life, Economies, and People.” Science Advances 5 (2). eaau3855. doi:10.1126/sciadv.aau3855.
  3. 2018. United Nations Environment Programme, Emissions Gap Report 2018.
  4. Cinner, J.E., Adger, W.N., Allison, E.H. et al. 2018. Building adaptive capacity to climate change in tropical coastal communities. Nature Clim Change 8, 117–123. https://doi.org/10.1038/s41558-017-0065-x.
  5. Hoegh-Guldberg. O., et al. 2019. ‘‘The Ocean as a Solution to Climate Change: Five Opportunities for Action.’’ Report. Washington, DC: World Resources Institute. Available online at http://www.oceanpanel.org/climate.
  6. 2015. Convención Marco De Las Naciones Unidas Sobre el Cambio Climático, Adoption of the Paris Agreement. Report No. FCCC/CP/2015/L.9/Rev.1. Disponible en: http://unfccc.int/ resource/docs/2015/cop21/eng/l09r01.pdf.
  7. Fatoyinbo, T, Feliciano, , Lagomasiano, D, Lee, S. K, Trettin, C. 2017. Estimating Mangrove Aboveground Biomass from Airborne Lidar Data: A Case Study from the Zambezi River Delta.
  8. Donato, D., Kauffman, J.B., Murdiyarso, D., Kurnianto, S., Stidham, M, Kanninen, M. 2011. Mangroves among the most carbon-rich forests in the tropics. Nature Geoscience NGEO1123.
  9. Komiyama, A. Ong. J.E., Poungparn, S. 2008. Allometry, biomass, and productivity of mangroveforests: A review. Aquatic Botany 89.
  10. IDEA, 2018. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Guía para el cálculo de la huella de carbono y para la elaboración de un plan de mejora de una organización. 55 pp.
  11. 2019. Environmental Protection Agency, Inventory of U.S. Greenhouse Gas Emissions and Sinks: 1990-2017. Chapter 3 (Energy), Tables 3-13, 3-14, and 3-15. Washington, D.C. EPA #430-R-19-001 (PDF).
  12. 2005. Millenium ecosystem assessment: Ecosystems and human well‐ being pzsynthesis. Washington, DC: Millenium Ecosystem Assessment.
  13. Pendleton, L., D.C. Donato, B.C. Murray, S. Crooks, W.A. Jenkins and A. Baldera. 2012. Estimating global “Blue Carbon” emis- sions from conversion and degradation of vegetated coastal ecosystems. PLoS ONE doi: 10.1371/journal.pone.0043542.
  14. McLeod, E., G.L. Chmura, S. Bouillon, R. Salm, M. Björk, C.M. Duarte and B.R. Silliman. 2011. A blueprint for blue carbon: Toward an improved understanding of the role of vegetated coastal habitats in sequestering CO2. Frontiers in Ecology and the Environment 9:552–560.
  15. Kennedy H, Beggins J, C. M. Duarte, J. W. Fourqurean, M. Holmer, N. Marbà and J. J. Middelburg. 2010. Seagrass sediments as a global carbon sink: isotopic constraints. Global Biogeochem Cycles 24:GB4026 doi:10.1029/2010GB003848.
  16. Fourqurean, J.W., C.M. Duarte., H. Kennedy., N. Marba., M. Holmer., M.A. Mateo., E.T. Apostolaki., G.A. Kendrick., D. Krause-Jensen., K. McGlathery and O. Serrano. 2012. Sea- grass ecosystems as a globally significant carbon stock. Nature Geoscience 5:505–509
  17. Spalding, M. 1997. The global distribution and status of mangrove ecosystems. Int. Newslett. Coast. Manage 1:20 -21.
  18. Kauffman, J; Donato, D; Adame, M F. 2013. Protocolo para la medición, monitoreo y reporte de la estructura, biomasa y reservas de carbono de los manglares. Documento de Trabajo 117. Bogor, Indonesia. CIFOR. 48 pp.
  19. Siikamäki J, Sanchirico JN, Jardine SL. 2012. Global economic potential for reducing carbon dioxide emissions from mangrove loss. Proc Natl Acad Sci USA 109:14369–14374.
  20. Konar, M. and H, Ding. 2020. A Sustainable Ocean Economy for 2050: Approximating Its Benefits and Costs. Washington, DC: World Resources Institute. Availabe online at: https://oceanpanel.org/sites/default/files/2020 07/Ocean%20Panel_Economic%20Analysis_FINAL.pdf
  21. World Bank. 2017. Ecofys; Vivid Economics. State and Trends of Carbon Pricing 2017. Washington, DC: World Bank. https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/28510 License: CC BY 3.0 IGO.”